En respuesta a la evolución de la pandemia de COVID-19, la Orden de 31 de marzo de 2020 fue emitida como una extensión de las medidas previamente establecidas el 16 de marzo de 2020. Estas disposiciones se crearon para asegurar la continuidad de los servicios de Atención Infantil Temprana. Este sector es vital para el desarrollo de los niños más pequeños, y en tiempos de incertidumbre, su mantenimiento es esencial.
Continuidad en los Servicios de Atención Infantil Temprana
Asistir a los niños durante sus primeros años es crucial para garantizar su bienestar y desarrollo óptimo. Por ello, las medidas prórrogadas ponen énfasis en la continuidad de terapias y evaluaciones a distancia, aprovechando las tecnologías emergentes. La formación y el apoyo a las familias también se han convertido en pilares fundamentales para afrontar esta etapa.
Importancia de las Medidas Sanitarias
Además de la continuidad en los servicios, las medidas están adecuadamente alineadas con las recomendaciones sanitarias generales. Esto incluye la higiene rigurosa, el uso de equipos de protección y la implementación de protocolos específicos para minimizar el riesgo de contagio entre los prestadores de servicios y los niños.